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Sobre Cusco Atractivos Coloniales en la Ciudad |
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La Basilica Catedral |
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La Basilica Catedral:
Contiene una de las mayores colecciones de arte colonial del Perú, erigida primigeniamente en lo que fuera la construcción inka del Sunturwasi, donde hoy se yergue el templo matriz del Triunfo (1537). Posteriormente se ordenó la construcción de la nueva catedral en el Solar del Kiswarkancha, antiguo barrio inka y palacio del Inka Wiraqocha. (1607-1669.
La catedral está conformada por una planta rectangular con naves procesionales o pasos perdidos, posee una sala capitular, cinco naves, sacristía, once capillas laterales, crucería o transepto con los templos del Triunfo, Jesús, María y José.
La fachada del exterior, como del interior pertenecen al estilo Renacentista. La altura máxima es de 32.97 mts. El interior está profusamente decorado con tallas de madera de cedro y aliso. |
Destacan las tallas primorosas de Martín Torres y Melchor Huamán. Entre estos trabajos son de importancia el coro, el púlpito así como las labras de madera en altares y mobiliario.
Posee una pinacoteca importante de pintura cusqueña, así como obras en plata repujada, siendo de singular importancia el templete procesional, las andas, frontales y otros ornamentos.
Entre las capillas más importantes sobresale la dedicada a la Virgen de Los Remedios, Virgen de Choqonchaka, la Capilla de la Inmaculada Concepción o también llamada "La Linda" de la Catedral. También se venera al Señor de los Temblores, Patrón Jurado del Cusco.
En la torre del lado del Evangelio se encuentra instalada la popularmente llamada Campana "María Angola" (Campana Mayor de la Catedral Asunción de Nuestra Señora), una de las más grandes del mundo, y cuyo tañido convoca al pueblo para las celebraciones religiosas, para la procesión del Señor de los Temblores, del Corpus Christi y cuando se requiere la presencia del pueblo en momentos trascendentales para el Cusco.
La Compañia de Jesus:
Fue instaurada por los padres de la Orden jesuita, que llegaron al Cusco en 1571. En 1576 comenzaron la construcción en el Amaru Kancha, palacio del Inca Wayna Qhapaq.
El terremoto de 1650 afectó gravemente su construcción, reiniciándose la nueva edificación en 1661. El acabado total se realizó en 15 años, inaugurándose el 19 de agosto de 1668.
La Planta es de Cruz Latina, posee una sola nave, dos torres con ojos de buey que se enmarcan ajustándose al imafronte, el crucero remata en una cúpula de gran factura arquitectónica de singular trabajo de estilo barroco, destacando en el interior la gran labor de labrado de las pechinas, igualmente de canon artístico barroco. Los retablos son de madera de cedro y una gran mayoría están dorados con la hoja de oro.
Posee un número considerable de lienzos que representan el matrimonio de Isabel Ñusta, Princesa del Perú con Diego Oñás de Loyola.
Entre las esculturas más relevantes se tienen las de San Jerónimo, San Francisco y el Señor de Burgos, un Cristo que tiene la peculiaridad de llevar incrustado un clavo en cada pie.
Templo y Convento de La Merced:
El antiguo claustro y templo funcionaron hasta 1650, año en el que quedaron inhabitables a raíz del terremoto. En 1675 finalizó la construcción con participación destacada de alarifes indígenas.
La fachada es de gran belleza, destaca la torre del templo de una cantería excepcional del estilo barroco. La planta de tres naves con pilastrones y arcos formeros; el primer claustro con una exornación riquísima en tallas de madera de cedro.
La obra que más destaca en orfebrería cusqueña es la Custodia de la Merced. Esta incalculable joya del arte religioso es de doble estilo, la sección superior de estilo barroco fue realizada por el orfebre español Juan de Olmos en el año 1720 y la renacentista, sección inferior fue trabajada por el orfebre cusqueño Manuel de la Piedra el año 1805. Pesa 22 kilos con 200 gramos, 1.30 metros de altura con 1,500 diamantes, 615 perlas, rubíes, topacios y esmeraldas.
Convento y Templo de San Francisco:
Fundada por los padres franciscanos el año de 1645 con dos fachadas y torre única, todo de cantería de estilo español antiguo. Finalizó la obra en 1652. Muestra como singulares atractivos sus catacumbas, pinturas religiosas y tallas en madera.
En el interior del Convento se encuentra un espectacular y monumental lienzo que mide 12 x 9 mts. Que representa el árbol genealógico de la familia franciscana con más de 600 personajes que no se repiten entre sí. Realizado por el pintor Juan Espinoza de los Monteros.
Templo y Convento de Santa Clara:
La fundación se hizo en la alameda de santa Clara en 1558, intervinieron en la arquitectura, alarifes y canteros mestizos e indios.
Cuenta con un formidable altar mayor y retablo con espejos venecianos, que lo convierten en la única muestra de estilo en el Cusco. Fue construido por Pedro de Oquendo.
Templo de San Pedro:
Fue edificado en el mismo sitio del Hospital de Naturales, el año de 1668. El interior es sobrio. La iglesia contiene muchas obras pictóricas, esculturas, tallas y dorados importantes. El púlpito fue tallado por el mismo artista que hizo la fábrica, Juan Tomás Tuyru Túpaq.
Templo y Convento de Santa Catalina:
Su fundación corresponde al año 1605, en los solares del Aqlla Wasi o las Vírgenes del Sol. La arquitectura de Santa Catalina corresponde a las últimas etapas del renacimiento, con presencia de arquerías de estilo romano. Posee una sala capitular con pinturas murales y otras obras de arte como magníficos trabajos en orfebrería, sobresaliendo la Custodia, textilería, esculturas, dorados y retablos. A esto se añaden valiosos lienzos. En su interior funciona un interesante museo.
Templo De Santo Domingo:
Edificado sobre las bases del Qorikancha de los Inkas. La Orden Dominica se establece en la ciudad del Cusco en 1534 y fue el primer Convento de esta orden en el Perú. Los terremotos de 1650 y 1950 afectaron gravemente su construcción, por lo que se procedió a su restauración.
El edificio conserva caracteres de la arquitectura del siglo XVI y toda la evolución de la arquitectura cusqueña está simbolizada por esta construcción de soberbia factura.
La torre del Templo de estilo profusamente barroco, pertenece a principios del siglo XVIII. Ella sola es un monumento peruano de la arquitectura. También es de destacar la celosía que tiene en el ábside de la iglesia. Otra joya que guardan los dominicos es la imagen de Santo Domingo de Guzmán tallada en 1698 por el escultor indio Melchor Huamán y pinturas que corresponden a Juan Espinoza y Diego Quispe Tito.
Qorikancha, El Gran Templo del Sol:
El Qorikancha fue sin duda alguna, el más fabuloso, grande y riquísimo templo construido por los Inkas. En su apogeo se convierte en la obra más formidable, producto del genio artístico y de la fuerza creadora del Tawantinsuyo. Como obra arquitectónica es lo más acabado del tecnicismo construccional de los tawantinsuyanos y desde el punto de vista religioso fue el más importante de todos los templos, en donde el sumo sacerdote vivía y enseñaba el culto al sol, acompañado de un buen número de otros sacerdotes y mujeres escogidas, especialmente para el servicio al dios solar.
De acuerdo a la cosmogonía de los Inkas, el Qorikancha estaba situado en el centro del mundo. Desde él salían los "ceques" o caminos, que eran las conexiones del Templo con todos los sitios sagrados. Los cuatro "ceques" principales constituían el límite de las cuatro partes del Mundo Inka (Tawantinsuyo).
Son las partes más interesantes del Templo del Sol, los aposentos reales y los consagrados a la Luna, de las Estrellas, del Arco Iris y el torreón semicircular, que caracteriza exteriormente al monumento.
San Blas:
La parroquia fue construida en el siglo XVI constituyéndose en la más antigua del Cusco. En su interior se encuentra EL PULPITO DE SAN BLAS. Es la talla en cedro más impresionante que se conozca en el Perú, realizada por manos cusqueñas. El retablo del altar mayor es de estilo barroco y dorado.
El barrio de San Blas, conocido como "barrio de los artesanos", es uno de los lugares más característicos del Cusco, con típicas calles y callejones, viejas casonas edificadas sobre muros inka.
Desde la parte superior se tiene una de las mejores vistas de la ciudad. Prácticamente todo el barrio es una muestra permanente de arte, pues en él se encuentra el talento creador de los mejores imagineros, escultores, pintores y ceramistas que exponen sus trabajos todos los sábados en la plazoleta de San Blas y el 24 de diciembre en el Santurantikuy de la Plaza de Armas.
En la plazoleta se encuentra como elemento característico una bella fuente ornamental y un escenario utilizado para diferentes actividades artísticas y culturales.